
Dominio del Aguila Penas Aladas Gran Reserva 2015
Ribera del Duero, Castilla y León, España

Few estates in Spain’s Ribera del Duero have risen so quickly to prominence — or with such integrity — as Dominio del Aguila. Founded in 2010 by Jorge Monzón and his wife Isabel Rodero in the small village of La Aguilera, this boutique winery has rapidly become a reference point for those seeking authenticity, finesse, and a true sense of place. At a time when Ribera’s reputation was largely built on power and extraction, Jorge and Isabel quietly set about forging a different path: one rooted in history, tradition, and the nuanced expression of exceptional old vineyards.

Ribera del Duero, Castilla y León, España

Ribera del Duero, Castilla y León, España

Ribera del Duero, Castilla y León, España
La trayectoria de Jorge Monzón está fuera de toda duda. Antes de regresar a su Ribera del Duero natal, se formó nada menos que en Domaine de la Romanée-Conti en Borgoña, así como en las prestigiosas bodegas españolas Vega Sicilia y Arzuaga Navarro. Esta experiencia le otorgó un profundo entendimiento del trabajo de viñedo, de la vinificación de precisión y, por encima de todo, de la importancia del terroir. Su esposa Isabel, arquitecta de formación, desempeñó un papel fundamental en la restauración de las antiguas bodegas subterráneas del siglo XV de la propiedad, un proyecto que pone de relieve el compromiso del matrimonio por preservar el patrimonio histórico mientras elaboran vinos con la mirada puesta en el futuro.
"Jorge Monzon Pascual is the name behind Dominio del Aguila. He has an impressive CV, as he spent two years at the Domaine de la Romanee Conti while studying in France, one year in Vega Sicilia" - Luis Gutiérrez, Wine Advocate
Los viñedos de Dominio del Aguila figuran entre los más extraordinarios de la Ribera del Duero. Distribuidas en más de 200 microparcelas que suman 70 hectáreas, muchas de las cepas son centenarias, algunas de ellas incluso prefiloxéricas y aún en pie franco. Estas cepas viejas y retorcidas, de entre 60 y más de 150 años de edad, se cultivan bajo principios ecológicos y biodinámicos, reflejando la convicción de Jorge de que viñedos tan venerables requieren una intervención mínima para entregar un fruto excepcional. Si bien el tempranillo es el protagonista, coexiste con una rica diversidad de variedades autóctonas, como albillo, tempranillo gris, garnacha, bobal y bruñal, integradas en mezclas de campo que capturan la complejidad de estas parcelas históricas.
En bodega reina la tradición absoluta. Jorge prioriza la fermentación con racimo entero, el pisado tradicional y las levaduras indígenas, respetando los ritmos de la naturaleza en lugar de imponer tecnologías modernas. La fermentación maloláctica tiene lugar en barrica, y la crianza se desarrolla combinando barricas usadas de roble francés con las frías galerías subterráneas restauradas de la finca, donde los vinos maduran pausadamente ganando profundidad, matiz y armonía. Este enfoque paciente da vida a vinos de gran precisión y contención, a un mundo de distancia del estilo sobreextraído a menudo asociado a la región.

Los viñedos de La Aguilera se asientan sobre un mosaico de suelos arenosos y arcillo-calcáreos sobre roca madre caliza, un terroir que confiere a los vinos tensión, mineralidad y una vibrante acidez. Las marcadas oscilaciones térmicas diurnas —días cálidos y noches frescas— afinan aún más el perfil aromático y preservan la frescura natural. ¿El resultado? Vinos que expresan con elocuencia su origen, ofreciendo nitidez, finura y una extraordinaria capacidad de guarda.
El catálogo de Dominio del Aguila encarna a partes iguales innovación y respeto por la tradición. Pícaro Tinto y Clarete son mezclas de campo cofermentadas a partir de uvas tintas y blancas, recuperando en el Clarete un estilo local casi olvidado de vino pálido y sápido. Su Reserva procede de viñas de más de un siglo de edad y cuenta con 35 meses de crianza en roble: estructurado, a la par que grácil y complejo.
El vino de parcela Peña Aladas proviene de suelos calizos poco profundos y exige paciencia, evolucionando con enorme belleza tras una larga crianza. Canta la Perdiz, nacido en parcelas pedregosas de cepas de entre 100 y 150 años, regala una expresión más floral y etérea. Por último, Albillo Blanco —elaborado desde 2010, a pesar de que la D.O. no autorizó los blancos hasta 2019— se erige como un referente pionero del potencial blanco ribereño: amplio en texturas, mineral y dotado de un profundo carácter.
En su esencia, Dominio del Aguila defiende la comunión entre la precisión borgoñona y las tradiciones de la Ribera del Duero. Cada vino es el fiel reflejo de su viñedo, su añada y su patrimonio histórico. Apostando por viñedos viejos, prácticas ancestrales y un trabajo artesanal paciente y minucioso, Jorge e Isabel han situado su bodega entre los proyectos más fascinantes del panorama vinícola español actual.
En poco más de una década, Dominio del Aguila se ha consolidado como uno de los elaboradores más admirados de la Ribera del Duero. Para coleccionistas, sumilleres y aquellos que anteponen la pureza y la finura al artificio y al exceso, estos vinos representan un nuevo y emocionante listón para la región: la constatación de que la grandeza a menudo se halla mirando al pasado y no hacia adelante.

Dominio del Aguila Pícaro del Aguila Tinto
Una tradicional mezcla de campo de variedades tintas y blancas, cofermentada con racimo entero y levaduras autóctonas. Pícaro del Aguila Tinto captura la frescura, energía y carácter fidedigno del viñedo viejo ribereño, ofreciendo fruta roja vivaz, notas de monte bajo y un final sápido y con textura de notable equilibrio.
Dominio del Aguila Pícaro del Aguila Clarete
El renacer de una elaboración histórica: Pícaro del Aguila Clarete ensambla uvas tintas y blancas en una expresión pálida y etérea. Fermentado en depósitos de hormigón con racimo entero, despliega notas de frutos rojos, piel de naranja y fondo sápido, equilibrado por una frescura calcárea y una pureza salina y casi borgoñona en el final.
Dominio del Aguila Reserva
Procedente de viñedos de más de 100 años, Reserva cuenta con 35 meses de crianza en roble y refleja la hondura de los grandes terroirs de la Ribera. Con fruta negra, empaque y múltiples capas, conjuga potencia y contención, exhibiendo recuerdos de grafito, hierbas aromáticas y una acidez vibrante arropada por taninos finos de enorme longevidad. Un emblema indiscutible de la bodega.
Dominio del Aguila Peña Aladas Gran Reserva
Nacido en suelos delgados sobre pura roca caliza, Peña Aladas exige paciencia y reposo. Su prolongada crianza, tanto en barrica como en botella, aporta una complejidad arrebatadora: fresillas silvestres, matices florales, trufa y mineralidad calcárea. Elegante a la par que profundo, ejemplifica la pureza y longevidad al alcance de las parcelas más elevadas de La Aguilera.
Dominio del Aguila Canta la Perdiz
Vino de paraje procedente de viñas de entre 100 y 150 años situadas en suelos de grava bien drenados. Canta la Perdiz brinda una expresión más delicada y floral de la Ribera, con frutos rojos, flores secas y una textura tánica pulida y refinada. Su porte grácil, casi borgoñón, pone al descubierto la elegancia que guardan los terroirs ancestrales de la región.
Dominio del Aguila Albillo Blanco
Uno de los blancos pioneros de la Ribera del Duero, Albillo Blanco nace de cepas viejas cultivadas sobre caliza. Fermentado y criado en barricas usadas de roble, revela capas de cítricos, fruta de hueso y mineralidad de roca partida. Untuoso a la vez que certero, demuestra el inconmensurable potencial del albillo en este terruño histórico.